Relajar la vista para evitar la fatiga ocular
Los ojos necesitan un descanso de la luminosidad de la pantalla y hacer pequeños ejercicios cerrando y abriendo los ojos, para lubricarlos.
Los ojos necesitan un descanso de la luminosidad de la pantalla y hacer pequeños ejercicios cerrando y abriendo los ojos, para lubricarlos.
Los problemas más comunes son la miopía y el astigmatismo, pero existen otras disfunciones oculares importantes. Las acomodativas y binoculares son muy frecuentes, y muchos jóvenes desconocen los síntomas. Ademas de que el sistema visual no está preparado para trabajar ocho horas al día delante de un ordenador.
Puede parecer sencillo, abrimos los ojos, miramos y vemos. Cerramos los ojos, los volvemos a abrir y todo está enfocado. Movemos los ojos a un lado y a otro, todo es de color, somos capaces de calcular distancias con más o menos acierto. Esta capacidad que puede parecer involuntaria y fácil en realidad se produce gracias a una serie de complicados mecanismos.
Los SSDs (Sensory Substitution Devices) utilizan el sonido o el tacto para ayudar a los discapacitados visuales a percibir el mundo que les rodea. EyeMusic, es un sistema desarrollado por investigadores de la Universidad Hebrea de Jerusalén, que utiliza tonos y escalas musicales para ayudar a los discapacitados visuales «ver».
El objetivo del telescopio es ampliar la visión y hacer el punto ciego más pequeño para que los pacientes puedan ver de nuevo. El telescopio en el ojo afectado reemplaza su visión central, mientras que el otro ojo mantendrá la visión periférica de la persona. Unas semanas después de la cirugía, los pacientes deben realizar ejercicios especiales para los ojos con el objetivo de aprender a equilibrar los dos campos de visión
Mientras que muchos fabricantes quieren evitar que se forme vaho en nuestras lentes con productos y tratamientos de todo tipo (con más o menos éxito, un fabricante japonés ha desarrollado un par de gafas se empaña a intervalos regulares. Objetivo: obligar a las personas que pasan mucho tiempo detrás de una pantalla a parpadear.
Tanto si hace calor o como si hace frío, una persona ciega lo sentiría más que las personas que no sufren esta merma visual, y para ellos la experiencia sensorial ser más desagradable. Esto es lo que se desprende de un estudio llevado a cabo en Italia y Dinamarca por un equipo internacional de científicos, cuyas conclusiones se han publicado recientemente en la revista PA
Según las investigaciones, las personas que pasan más de tres horas al día delante de la pantalla, corren más riesgo de sufrir fatiga visual, cuyos síntomas incluyen visión borrosa, lagrimeo e irritación ocular, doble visión, ojos secos, dolor de cabeza, cuello y espalda, así como fatiga general.
Nuestros colegas catalanes (gracias una vez más a Elisenda) me hacen llegar una nota de prensa fantástica, un documento donde se describe de una forma clara y concisa los problemas que muchos usuarios experimentan y van a experimentar con la democratización de los programas, películas o juegos en 3D.
Si usted ha llegado a este artículo y no es un profesional de la visión le recomiendo que lo lea hasta el final, probablemente va a responder a muchas de sus dudas, por no decir todas.
Yo me quedo con varios datos que me parecen importantísimos y sobre los cuales os hago algunas preguntas para que podamos iniciar un debate (si os animáis claro esta):
“12% de la población no es capaz de apreciar el efecto tridimensional”, ¿os dais cuenta de lo que representa un 12% de la población? ¡Es enorme, millones de personas! ¿Millones de clientes potenciales?
Los niños (y no tan niños) vuelven a las clases. Sus padres, ademas de haber preparado todo el material necesario para comenzar las clases, no deben olvidar que la vista es otro de los factores a tener en cuenta y que una revisión al inicio del curso puede hacer la diferencia al final del mismo. Por eso desde Longitud de Onda le invitamos a que visite a su óptico-optometrista para revisar la vision de su hijo.
Está claro que con la llegada de los libros electrónicos o e-books vamos a enfrentarnos a otra transición en la forma de utilizar nuestro sistema visual.
La visión próxima y por declinación la lectura fue en su momento un cambio radical para un sistema visual adaptado durante siglos a trabajar en visión de lejos. Ahora bien, entre todos esos cambios tal vez ninguno haya sido tan radical como pasar de la lectura en papel a la lectura en las pantallas.