5 cosas que nunca debes hacer con tus lentes de contacto

Partiendo de la base de que hay millones de usuarios de lentes de contacto en el mundo y muchos miles en nuestro país, me he dicho que podía ser interesante escribir un post, relatando los cinco errores más comunes que estos usuarios cometen, o han cometido en algún momento, al utilizar sus lentillas.

Muchos lectores se sentirán identificados al rememorar, leyendo el post, alguna de las “temeridades” que en algún momento hicieron con sus lentillas. Otros, quizás se den cuenta por primera vez, que ciertas cosas que están haciendo con sus lentes de contacto son peligrosas y dejen de hacerlo. En ambos casos, el post habrá cumplido su objetivo: primero, recordar a los usuarios de lentes de contacto, los riesgos en los que pueden estar incurriendo por usar mal sus lentillas y segundo, preservar su salud visual futura.

No dejéis de compartir el artículo para que llegue al máximo de lectores posibles, sus ojos os lo agradecerán.

Dormir con tus lentes de contacto puestas

Pese a que algunos fabricantes de lentes de contacto dicen que se puede dormir con ciertos de los modelos de lentes de contacto que ellos fabrican, la mayoría de los profesionales de la visión le recomendaremos que no lo haga.

Su córnea, la capa exterior del ojo sobre la que se deposita la lente de contacto, es una membrana que necesita oxígeno. La lente de contacto es en si misma es una barrera entre el oxigeno y su cornea, por eso es fundamental para evitar problemas que la lentilla deje pasar la mayor cantidad posible de oxigeno hasta el ojo, y de ello se encargan tanto el diseño como los materiales elegidos por el fabricante.

Si usted duerme con sus lentes de contacto puestas, al dormir con sus parpados cerrados lo que ocurrirá es que aumentara el efecto barrera que provoca la lente de contacto. En el mejor de los casos usted solo sufrirá algo de irritación y un cierto malestar al levantarse por la mañana. En el peor de los casos, dormir con sus lentillas podría ocasionarle una infección grave. Según una investigación publicada en The Journal of Optometry, una de las principales causas de la queratitis microbiana es dormir con lentes de contacto.

Ducharse o bañarse con tus lentes de contacto puestas

Aunque a mucha gente podría parecerle que no es gran cosa, nadar o ducharse con sus lentes de contacto es una muy mala idea. El agua de la mayoría de los lugares con los que en un momento u otro estamos en contacto (lagos, piscinas, bañeras de hidromasaje o lavabos) contiene un microorganismo llamado Acanthamoeba. Si este microorganismo llegase hasta sus ojos, podría causar una infección, que además de ser muy dolorosa podría incluso conducir a la ceguera. Además, aunque el problema se detectase antes de que produjese algún daño irreversible, su tratamiento es largo y complicado.

Todas las personas tienen riesgo de contaminación por este microorganismo, pero los usuarios de lentes de contacto tienen aún más riesgo que los demás, ya que la Acanthamoeba se siente especialmente atraída por las lentes de contacto: las lentillas causan arañazos microscópicos en la cornea (normalmente banales) que la hacen mas vulnerables a los ataques de bacterias y microorganismos de todo tipo. Además, las bacterias que viven, de forma natural, en la superficie de las lentes de contacto y que no presentan riesgos para el ojo, sirven como fuente de alimento para la Acanthamoeba, lo que la permite sobrevivir el tiempo necesario para infectar el ojo.

Según The Journal of Optometry , las lentes de contacto son responsables de un 95 por ciento de las infecciones oculares por Acanthamoeba.

Usar agua para limpiar o guardar tus lentes de contacto

Sin ánimo a equivocarme, podría decir que hacer esto es incluso más peligroso que nadar con sus lentes de contacto, ya que a pesar de que el agua del grifo es lo suficientemente pura para beber, no es estéril. La Acanthamoeba también vive en el agua del grifo, por lo que limpiar las lentes con el agua del lavabo es una invitación a que se produzca una infección.

Y no se olvide de haberse lavado correctamente sus manos antes de manipular las lentes de contacto, ya que de nada le servirán todas las precauciones del mundo, si sus dedos son portadores de bacterias y microorganismos mucho mas temibles que los que se encuentran en el agua (imagínese lo que usted “recupera” entre sus dedos después de viajar en el trasporte publico, pues ahora imagínelo en sus ojos).

Para evitar todo problema, utilice siempre una solución específica para la limpieza y el almacenamiento de sus lentillas, un producto que usted encontrara en su establecimiento óptico y que su profesional de la visión le explicara como utilizar.

Usar un estuche porta lentillas demasiado tiempo

Usted debe limpiar su estuche porta lentillas a fondo con la solución para lentes de contacto cada día, y debe reemplazarlo cada pocos meses (la Asociación Americana de Optometría aconseja su sustitución al menos cada tres meses).

Recuerde: use sus dedos y la solución específica de limpieza para mantener en buen estado su estuche y déjele secarse al aire el solo, no hay otra alternativa de limpieza. Y sobre todo, por Dios, no se le ocurra meter el estuche en el lavavajillas, que mas de uno se que lo hace y después se extraña en que tiene problemas, ¡pero criatura como no vas a tener problemas con los restos de jabón o de alimentos que se habrán adherido a tu estuche porta lentillas ¡

Un estuche porta lentillas que no se cuida correctamente es un nido de gérmenes y bacterias invisibles para el ojo humano, pero ya se encargaran ellos de manifestarse provocando una infección en su ojo, y entonces si que los va a ver.

Según un estudio publicado en la revista Ophthalmology el riesgo de infección ocular fue 6,4 veces mayor entre los usuarios que no limpian adecuadamente sus estuches porta lentillas y 5.4 veces mayor entre aquellos que no los reemplazaban con la suficiente frecuencia.

Utilizar lentes de contacto que ya han caducado

¿Usted se mete en la boca un producto caducado? Pues si usted no lo hace (que supongo que es lo que hace la mayoría de los que están leyendo este post), ¿por qué se pone en el ojo un producto caducado?

Las lentes caducadas pierden ciertas de las propiedades que les confieren los materiales con las que han sido fabricadas ya que los compuestos usados en su fabricación se degradan con el tiempo. Los problemas pueden ir desde la incomodidad en su uso (irritación, picor,..) hasta una infección (más o menos grave) provocada por los gérmenes que pueden haberse ido acumulando sobre un material “en descomposición”.

Créame, si una buena gastroenteritis es una experiencia que no le gusta pasar, no se arriesgue a una “buena” infección bacteriana en sus ojos, ya que si me pone a elegir, de las dos yo me quedo con la primera.

Espero que el post os haya parecido útil y que haya podido ayudaros a mejor utilizar vuestras lentes de contacto. Si os surge alguna duda no dejéis de consultarme vía los comentarios.

Y aunque ya os lo he dicho antes, os lo vuelvo a pedir: no dejéis de compartir el artículo para que llegue al máximo de lectores posibles, sus ojos os lo agradecerán.

2 Comentarios

  1. Hola, mis lentes de contacto son recetados y están en el estuche con un solución vencida , debo rechazar el lente por permanecer mucho tiempo en esa solución ó todavía los puedo usar, que es lo correcto?

    • No los uses !!!!!!!!
      Comerias un producto caducado aunque te lo hubiese recomendado un doctor?
      Pues esto es igual, salvo que el organo donde vas a usar dicho producto es mas sensible que el organo donde va a terminar la comida caducada.
      Si unas lentes de contacto estan caducadas, el unico lugar donde deben ponerse es en el cubo de la basura.

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