La cirugía refractiva que está desplazando al LASIK
El LASIK lleva más de treinta años siendo la técnica de cirugía refractiva más practicada del mundo. Su seguridad y eficacia están sobradamente demostradas, y ha devuelto una visión nítida a decenas de millones de personas. Pero la tecnología no se detiene. En los últimos años ha aparecido una técnica que está ganando terreno de forma progresiva y que en algunos aspectos supera al LASIK: la extracción de lentícula de pequeña incisión, conocida por su acrónimo inglés SMILE (Small Incision Lenticule Extraction). Y su última versión, SMILE Pro, representa un salto cualitativo significativo respecto a la técnica original.
Sin embargo, a pesar de ser una tecnología disponible en España y en varios países de América Latina, la mayoría de los pacientes que se plantean operarse de la vista todavía no conocen SMILE Pro o no tienen información suficiente para compararlo con el LASIK. Ese desconocimiento les priva de la posibilidad de elegir con criterio.
¿Qué es SMILE Pro y en qué se diferencia del LASIK?
En el LASIK convencional, el cirujano crea primero un colgajo superficial en la córnea —ya sea con un microqueratomo mecánico o con un láser de femtosegundo—, lo levanta, aplica el láser excimer para remodelar la córnea y luego recoloca el colgajo. Este colgajo nunca vuelve a adherirse completamente y puede dislocarse ante traumatismos, lo que es una limitación importante para pacientes que practican deportes de contacto o tienen profesiones de riesgo.
SMILE elimina el colgajo. Mediante un único láser de femtosegundo, se crea dentro del tejido corneal una pequeña lente de geometría precisa —la lentícula— que luego se extrae a través de una pequeña incisión de apenas 2-4 mm en la superficie corneal. El resultado es la misma corrección refractiva que el LASIK, pero sin haber cortado ni levantado ningún colgajo.
Las ventajas clínicas de SMILE Pro sobre el LASIK
Mayor preservación de la biomecánica corneal
Al no crear un colgajo, SMILE conserva las fibras corneales superficiales, que son las más importantes para la resistencia estructural de la córnea. Esto se traduce en una córnea más fuerte tras la cirugía y en una mayor seguridad en pacientes con valores de paquimetría (grosor corneal) en el límite. Los estudios biomecánicos corneales con tecnología como la Corvis ST muestran sistemáticamente una mejor conservación de la rigidez corneal con SMILE que con LASIK.
Menor impacto sobre la sensibilidad corneal y el ojo seco
Una de las complicaciones postoperatorias más frecuentes del LASIK es el ojo seco transitorio, causado por la sección de los nervios corneales que se produce al crear el colgajo. Con SMILE, la incisión es mínima y las fibras nerviosas corneales se preservan en mayor medida, lo que se traduce en una recuperación más rápida de la sensibilidad corneal y una menor incidencia e intensidad del ojo seco postoperatorio. Este beneficio es especialmente relevante para pacientes que ya tienen tendencia al ojo seco antes de la cirugía.
Más seguridad en deportistas y profesiones de riesgo
La ausencia de colgajo hace que SMILE sea la opción preferida para policías, militares, bomberos, practicantes de artes marciales y cualquier persona con riesgo de recibir un traumatismo ocular. Con LASIK, un golpe fuerte puede dislocar el colgajo incluso años después de la cirugía; con SMILE, ese riesgo no existe.
SMILE Pro: el salto a la velocidad y la precisión
La versión Pro de SMILE, disponible con el sistema VISUMAX 800 de Zeiss, ha reducido el tiempo de tratamiento de aproximadamente 25-30 segundos por ojo que requería la versión original a tan solo 10-12 segundos. Esta reducción del tiempo de succión tiene una implicación clínica importante: menor riesgo de complicaciones relacionadas con el tiempo de contacto con el ojo, mayor comodidad para el paciente y menos sensibilidad a los micromovimientos oculares durante el procedimiento.
Además, SMILE Pro incluye sistemas de eyetracking mejorados y una interfaz más ergonómica que facilita el trabajo del cirujano y mejora la reproducibilidad de los resultados.
¿Para quién es ideal SMILE Pro?
- Pacientes con miopía de hasta -10 dioptrías y astigmatismo asociado (la indicación principal).
- Pacientes con tendencia al ojo seco o con córneas que ya muestran signos de sequedad.
- Deportistas y personas con riesgo de traumatismo ocular.
- Pacientes con valores de paquimetría en el límite que no serían candidatos ideales al LASIK.
- Pacientes con una exigencia alta de calidad visual (pilotos, músicos, artistas).
¿Cuáles son sus limitaciones?
SMILE Pro no está indicado para la corrección de hipermetropía (visión de lejos deficiente) ni para astigmatismos puros sin miopía asociada, al menos con las indicaciones aprobadas actualmente en la mayoría de los países. Para estas correcciones, el LASIK o el LASEK siguen siendo las opciones más adecuadas. Además, SMILE requiere una curva de aprendizaje del cirujano más exigente que el LASIK, por lo que la experiencia del profesional es un factor importante a considerar.
Lo que deberías preguntarle a tu cirujano refractivo
¿Soy candidato a SMILE Pro o el LASIK es más adecuado para mi caso? La elección depende de múltiples factores: tipo y cantidad de defecto refractivo, grosor corneal, estado del epitelio y estilo de vida. Pide que te expliquen la razón de la recomendación.
¿Cuántas intervenciones SMILE has realizado y cuáles son tus resultados en seguridad y predictibilidad? La experiencia del cirujano es fundamental, especialmente en SMILE, donde la curva de aprendizaje es más pronunciada que en LASIK.
¿Qué sistema utilizáis para SMILE: VISUMAX 800 u otra plataforma? El VISUMAX 800 es el sistema más avanzado disponible actualmente para SMILE Pro.
Conclusión
SMILE Pro no es simplemente una alternativa al LASIK: en determinados perfiles de paciente, es la mejor opción disponible actualmente en cirugía refractiva. La falta de información sobre esta técnica hace que muchos pacientes elijan por defecto el LASIK sin saber que existe una alternativa que podría ser más adecuada para su situación. Antes de decidir, exige información completa, compara opciones y elige un cirujano con experiencia sólida en ambas técnicas.