La gran estafa del colirio para corregir la presbicia o vista cansada

colirio ojos gotas

Un colirio es bueno para los ojos si tiene ojo seco, ojo rojo o una infección ocular como la conjuntivitis, pero ¿Ponerse unas gotas de colirio para corregir la presbicia? Pues ese uso es una mentira, falacia, timo, engaño, charlatanes. Después de leer repetidas veces el artículo publicado en un periódico argentino no escondo mi escepticismo, como óptico-optometrista que soy, ante este «revolucionario» método para corregir la vista cansada o presbicia.

Entre las muchas preguntas que me planteo como profesional de la visión tras leer y analizar lo escrito en el artículo están:

  1. Las pruebas empezaron en 1999, ¿por qué este tratamiento no ha sustituido ampliamente a las gafas o a la cirugía refractiva si sus resultados son tan prometedores? ¿Por qué los grandes actores del mercado farmacéutico y óptico no lo han incorporado a sus soluciones para corregir la presbicia?
  2. De los 3.000 pacientes tratados en este periodo, que si los repartimos por año y meses nos encontramos con unos 20 pacientes tratados al mes, ¿Por qué un número tan bajo?
  3. Cuándo en el artículo se habla de que “muchos de esos pacientes llevan más de 10 años de éxito con este tratamiento ¿Cuántos son “muchos” completamente satisfechos? ¿Cuáles son los resultados clínicos? ¿Hay contraindicaciones al uso del colirio? ¿El colirio tiene las autorizaciones preceptivas de los organismos sanitarios?, si la respuesta es sí ¿Podría especificar cuáles?
  4. Cuando se dice “el 80% de los pacientes présbitas pueden reemplazar sus anteojos con este tratamiento”, debería especificar qué tipo de equipamiento. Yo entiendo que se trata de las gafas para cerca, salvo que también compense los problemas de visión de lejos. Una información un tanto incompleta para aquellos que desconozcan el tema de la corrección visual.
  5. No estoy de acuerdo en que para corregir la presbicia haga falta cambiar las gafas de forma anual, como tampoco estoy de acuerdo en que la solución para los que no puedan seguir este tratamiento sea el láser. Ambas informaciones me parecen sesgadas e interesadas. Una pena, ya que la información que el artículo proporciona sobre la presbicia, sus consecuencias y sus causas es clara y concisa para los que busquen información sobre el tema.

Me detengo aquí.
Os dejo a vosotros leer el artículo y sacar vuestras propias conclusiones.
Aprovecho para invitar a aquellos que conozcan este colirio para presbicia a dar su opinión.

Ahora bien, si lo que realmente os interesa es saber que es la presbicia y como se corregirla os recomiendo leer este articulo, todo lo demas son chorradas y mentiras:

11 preguntas y respuestas sobre presbicia y lentes progresivas

Articulo:

Un colirio para corregir la presbicia o vista cansada

¿Quién no escuchó a alguien decir alguna vez que lo mejor de la vida llega después del los 40? Pues aquellos deberán saber que no todo es color de rosa en esa etapa de plenitud para muchos. La presbicia es uno de los escollos que se deberán sortear.

«La presbicia es la falta de acomodación del cristalino, que provoca la pérdida de la visión cercana y afecta a la mayoría de las personas a los 40 años y a todos a la edad de 51″, definió a Infobae.com el doctor Ernesto Rinenberg (MN 47242), quien explicó que ese proceso ocurre porque «el proceso de envejecimiento disminuye la capacidad natural de enfocar los objetos de cerca«.

El director del Centro Oftalmológico Integral detalló que «esta circunstancia se manifiesta cuando la lente natural dentro del ojo (el cristalino) pierde su flexibilidad e impide el foco exacto con objetos en el campo visual cercano, tales como material de lectura».

Así es que esta dificultad en la visión de cerca fue tratada desde siempre con gafas, una solución que es temporaria ya que no sólo el problema de la acomodación empeora progresivamente sino que se requiere un cambio anual de los lentes.

Consultado acerca de si este mal es hereditario, Rinenberg destacó que «generalmente aparece a partir de los 40 años y, antes o después, no hay ser humano que lo pueda eludir».

«No está relacionado con la herencia, sino con el envejecimiento del ser humano», remarcó, por lo que enfatizó que «no hay medidas preventivas».

En este contexto, no hay más síntoma para detectarlo que la pérdida progresiva de la visión cercana, que se manifiesta con «fatiga visual al leer con poca luz o al final del día, además de tener problemas para enfocar al cambiar de cerca a la distancia, o la necesidad de reubicar constantemente el material de lectura para encontrar el foco correcto».

Ante este panorama, desde 1999, el Jorge Benozzi, docente de la Cátedra de Oftalomología de la Facultad de Medicina de la UBA y miembro de la Fundación Argentina de Glaucoma comenzó las pruebas y ensayos de un nuevo tratamiento para mejorar la capacidad de acomodación y mejorar la visión prescindiendo del uso de lentes.

El tratamiento consta de un colirio que contiene dos drogas -una de ella es un neurotransmisor y la otra un antiinflamatorio no esteroide- que, separadamente, fueron utilizadas en oftalmología desde hace más de 50 años para otras enfermedades oftalmológicas.

«El neurotransmisor complementa la disminución fisiológica de esta sustancia en el sistema nervioso central a partir de los 40 años, y el antiinflamatorio no esteroide amortigua los efectos secundarios del neurotransmisor», especificó Rinenberg. Y detalló: «El tratamiento consiste en la administración de una a tres gotas diarias de acuerdo a las características de cada paciente. Una vez iniciado el tratamiento el paciente puede abandonar los anteojos definitivamente. Si suspendiera el tratamiento, la presbicia sería la misma que cuando inició, o sea, que durante el uso de las gotas su problema de enfoque no aumentaría como le hubiera sucedido al haber usado gafas«.

«Hasta la actualidad, se trataron aproximadamente tres mil pacientes, lo que revela claramente que muchos de esos pacientes llevan más de 10 años de éxito con este tratamiento», subrayó el especialista, quien hizo hincapié en que «el 80% de los pacientes présbitas pueden reemplazar sus anteojos con este tratamiento».

En tanto, el porcentaje de pacientes no se beneficia con el tratamiento con gotas (entre el 20 y el 30%) puede someterse al tratamiento quirúrgico, «que puede ser con láser excimer (presbylasik) o cambiando el cristalino y colocando los nuevos lentes intraoculares difractivos o acomodativos que permiten ver en todas las distancias», en palabras del especialista.

«Lo que demuestran estos adelantos es que se puede mejorar día a día la calidad de vida del ser humano, abandonando la dependencia de objetos que eran hasta ahora indispensables para realizar una vida normal», finalizó.