Células madre para evitar la perdida visual por cicatrices cornéales

células madre

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Los pacientes con córneas dañadas podrían evitar la pérdida de visión, como consecuencia de la cicatrización del daño sufrido, mediante un tratamiento con sus propias células madre según se desprende de una reciente investigación. Estos hallazgos podrían permitir un nuevo enfoque a los tratamientos actuales, mediante una terapia celular personalizada y así reducir la necesidad de trasplantes de córnea.

 

Las cicatrices cornéales forman parte de las consecuencias o secuelas de un cierto numero de enfermedades o traumatismos que tienen por escenario la parte externa del ojo. A medida que la córnea se recupera tras sufrir un traumatismo o una patología, se forma un tejido cicatricial traslucido, que puede terminar provocando una perdida visual. Un tipo de problema que afecta actualmente a millones de personas en todo el mundo.

 

El tejido corneal translucido, incluso opaco en ciertos casos, es el resultado de la presencia de células inactivas en la córnea, los queratocitos, que se dividen para reparar el daño. A medida que estas células se dividen forman fibroblastos los cuales cambian las propiedades ópticas de la córnea, provocando que sea menos transparente, y causando los problemas de visión anteriormente mencionados.

 

En estudios llevados a cabo con ratones, científicos de la Universidad de Pittsburgh, dirigidos por el profesor de Oftalmología, James Funderburgh, fueron capaces de solventar estos problemas de perdida visual por cicatrices cornéales, utilizando células madre obtenidas del limbo corneal. Cuando los ratones con córneas dañadas fueron tratados con las células madre cultivadas, la córnea sanó perfectamente, sin ningún signo de formación de cicatrices.

 

Estas células madre, denominadas células estromales obtenidas por biopsia del limbo (en ingles LBSCs), se obtuvieron gracias a pequeñas biopsias realizadas en el estroma corneal, y se cultivaron en el laboratorio. Los resultados de la investigación demostraron que esas células pueden transformarse en queratocitos.

 

Tras añadir a los LSBCs un gel de fibrina, los investigadores aplicaron la combinación obtenida sobre el tejido corneal dañado, constatando que las células no solo se dividen en nuevas células y curan la herida, si no que lo hacen produciendo células cornéales transparentes, haciendo que la zona dañada no presentase ninguna diferencia con el tejido sano del resto de la córnea.

 

Los resultados obtenidos con ratones, abren la puerta a que un tratamiento basado en células madre con seres humanos, pueda estar al alcance de la medicina en los próximos años.

 

Los investigadores indican que: «Debido a que estas células se pueden obtener directamente del paciente y que productos a base de fibrina ya se utilizan en seres humanos, este técnica podría traducirse pronto en nuevos tratamientos para tratar la cicatrización estromal, una importante causa de ceguera corneal.»

 

Los resultados de la investigación se publicaron en el Science Translational Medicine.

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