Conjuntivitis: tipos, síntomas, tratamiento y cuándo tienes que ir urgente al médico

por | febrero 23, 2026

El ojo rojo que todo el mundo ha tenido alguna vez

La conjuntivitis es probablemente la enfermedad ocular más frecuente del mundo. Casi todas las personas la han padecido en algún momento, y muchas la han «tratado» con lo primero que tenían a mano o esperando a que se pasase sola. A veces funciona. Otras veces no, y la situación empeora. El problema es que «ojo rojo» y «lagrimeo» son síntomas comunes a varios tipos de conjuntivitis con causas y tratamientos muy diferentes.

¿Qué es la conjuntivitis?

La conjuntivitis es la inflamación de la conjuntiva, la fina membrana transparente que cubre la parte blanca del ojo (la esclerótica) y la cara interna de los párpados. Cuando se inflama, los vasos sanguíneos se dilatan y el ojo adquiere ese aspecto rojo o rosado característico. Dependiendo de la causa, los síntomas acompañantes y el tratamiento son muy diferentes.

Tipos de conjuntivitis y cómo distinguirlos

Conjuntivitis viral

Es la más frecuente, especialmente en primavera y otoño, frecuentemente asociada a resfriados o infecciones respiratorias. La causa más común son los adenovirus.

Síntomas característicos: Lagrimeo abundante, secreción acuosa (no pus), picor moderado, sensación de cuerpo extraño, enrojecimiento. Frecuentemente empieza en un ojo y pasa al otro en 1-3 días. Puede haber un ganglio hinchado delante de la oreja.

Contagio: Muy contagiosa. Se transmite por contacto con las secreciones oculares, manos contaminadas, toallas compartidas, etc. El período de contagio puede durar hasta 2 semanas.

Tratamiento: No existe tratamiento antiviral específico para la mayoría de los casos. Se trata de forma sintomática: compresas frías, lágrimas artificiales y buena higiene. Los antibióticos NO sirven para la conjuntivitis viral.

Duración: 1 a 3 semanas. Las formas graves por adenovirus (queratoconjuntivitis epidémica) pueden durar más y requieren seguimiento médico.

Conjuntivitis bacteriana

Causada por bacterias como el Staphylococcus aureus, el Streptococcus pneumoniae o la Haemophilus influenzae, entre otros.

Síntomas característicos: Secreción abundante amarilla o verdosa (pus), especialmente al despertar (el ojo puede aparecer «pegado»). El picor suele ser menor que en la alérgica. El enrojecimiento es importante.

Contagio: También contagiosa, aunque generalmente menos que la viral.

Tratamiento: Colirios o pomadas antibióticas. El médico u óptico capacitado debe prescribir el antibiótico adecuado. No es correcto usar antibióticos sin diagnóstico.

Duración: Mejora en 3-5 días con el tratamiento antibiótico correcto. Sin tratamiento puede tardar 1-2 semanas.

Conjuntivitis alérgica

Causada por la respuesta del sistema inmunitario a alérgenos como el polen, el polvo, los ácaros o los pelos de animales.

Síntomas característicos: PICOR INTENSO (es el síntoma rey, que la diferencia claramente de las otras). Enrojecimiento, lagrimeo, párpados hinchados. Frecuentemente bilateral y relacionada con otras manifestaciones alérgicas (rinitis, estornudos). Empeora en primavera o en contacto con el alérgeno.

Contagio: No contagiosa. No es una infección.

Tratamiento: Antihistamínicos en colirio (y a veces orales), estabilizadores de los mastocitos, evitar el contacto con el alérgeno. En casos graves, corticoides tópicos bajo supervisión médica.

Duración: Mientras dure la exposición al alérgeno. Puede ser estacional o perenne.

Conjuntivitis química o irritativa

Causada por la exposición a irritantes: cloro de la piscina, humo, contaminación, productos de limpieza, cosméticos mal retirados o el uso incorrecto de lentes de contacto.

Tratamiento: Lavado inmediato con agua abundante, lágrimas artificiales. Si hubo contacto con un producto cáustico (lejía, ácido), es una urgencia oftalmológica. Lavado con agua inmediato durante al menos 15-20 minutos y acudir a urgencias.

Medidas de higiene imprescindibles si tienes conjuntivitis

  • Lávate las manos frecuentemente con jabón, especialmente antes y después de tocarte los ojos.
  • No compartas toallas, almohadas ni cosméticos.
  • No te frotes los ojos: empeora la inflamación y puede extender la infección.
  • Limpia suavemente las secreciones con gasas estériles desechables, de dentro hacia fuera.
  • Si usas lentes de contacto, déjalas de usar mientras dure la conjuntivitis y desinféctalas bien antes de volver a usarlas (o usa unas nuevas).
  • Quédate en casa si trabajas con personas de riesgo o si tienes niños en el colegio: la conjuntivitis viral puede ser muy contagiosa.

Cuándo ir URGENTE al médico

La mayoría de las conjuntivitis no son urgencias. Pero hay señales de alarma que requieren atención médica inmediata:

  • Dolor ocular intenso (no solo picor o molestia): puede indicar uveítis, glaucoma agudo o queratitis.
  • Pérdida de visión o visión borrosa que no mejora al parpadear.
  • Sensibilidad extrema a la luz (fotofobia intensa).
  • Ojo muy rojo en un usuario de lentes de contacto: puede ser una infección corneal grave.
  • Recién nacido con ojo rojo y secreción: urgencia pediátrica.
  • Secreción muy abundante en las primeras horas, especialmente en un neonato.
  • Ausencia de mejora tras 7-10 días de tratamiento correcto.

⚠️ Si tienes un ojo rojo con dolor intenso, pérdida de visión o fotofobia severa, no esperes cita: ve a urgencias. Puede ser algo más serio que una conjuntivitis.

¿Puedo comprar el colirio en la farmacia sin receta?

En la mayoría de países hispanohablantes, los antihistamínicos oculares y las lágrimas artificiales se venden sin receta y son adecuados para el alivio de la conjuntivitis alérgica e irritativa. Sin embargo, los antibióticos oculares requieren prescripción médica en España y en muchos países de América Latina. Usar antibióticos sin diagnóstico es un error: no ayudan en las conjuntivitis virales o alérgicas y contribuyen a la resistencia bacteriana. Pide consejo a tu farmacéutico u óptico antes de comprar.

Conjuntivitis crónica o recurrente: qué hay detrás

Si tienes episodios de conjuntivitis frecuentes o una conjuntivitis que no termina de curarse, puede haber factores subyacentes que requieren investigación: blefaritis crónica (inflamación del borde palpebral), acné rosácea ocular, Demodex, ojo seco, alergia no diagnosticada o uso incorrecto de lentes de contacto. Un optometrista u oftalmólogo puede ayudarte a identificar la causa raíz.

Conclusión

La conjuntivitis es frecuente y habitualmente leve, pero no es trivial cuando se da en ciertas circunstancias. Conocer los tipos, los síntomas diferenciales y las señales de alarma te permite actuar bien: ni sobre-tratar ni subestimar. Y, ante la duda, siempre es mejor pedir consejo a un profesional que automedicarse.

¿Te ha sido útil este artículo?

¡Haz clic en una estrella para puntuar!

Promedio de puntuación 4.8 / 5. Recuento de votos: 395

Hasta ahora, ¡no hay votos!. Sé el primero en puntuar este artículo.

Suscríbete
Avísame si

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.

0 Comments
Inline Feedbacks
View all comments