La incertidumbre se cierne sobre los fabricantes de gafas italianos

Safilo futuro

Hoy me hago eco de un interesantísimo análisis publicado recientemente en el periódico económico italiano “Il Sole 24 Ore” sobre el sector manufacturero italiano de la montura. Un artículo que habla sobre rumores de adquisición y cambios de estrategia por parte de los fabricantes de gafas italianos para adaptarse a los vaivenes del mercado. Leerlo en detalle, merece la pena.

 

Según este artículo Luxottica y sus rivales se están enfrentando a una fuerte desaceleración en el mercado interno y además lidiar con otro hándicap, el de que las ventas de gafas de marcas de lujo hayan caído hasta representar menos del 10% de las ventas en Europa.

 

Hace cinco meses se hacia publica la decisión del grupo Kering de recuperar la gestión total de sus licencias de lujo, hasta entonces dejadas en manos de los principales grupos de fabricantes de monturas italianos; una nueva organización a nivel de la dirección de Luxottica (con la fulminante salida de Andrea Guerra) o los rumores persistentes sobre una posible adquisición por parte de Essilor del grupo Safilo. Muchas noticias, mucha gente hablando del sector y un mic mac de informaciones, que no hacen más que aumentar aun más la efervescencia que se vive actualmente en este sector y que aumentan la crisis que viven estos fabricantes.

 

Según las cifras preliminares de ventas del mercado italiano de monturas y gafas de sol – un sector líder del Made in Italy, que por sí solo representa una cuarta parte de las exportaciones mundiales de gafas y que esta valorado en 13 mil millones de dólares – muestran una fuerte desaceleración de ventas. A pesar de las elevadas exportaciones (que representan el 90% de la producción italiana), los fabricantes italianos se enfrentan a una fuerte caída de ventas en el mercado interno (- 7% en volumen y – 10% en valor durante los primeros nueve meses de año pasado) , según las cifras citadas el articulo que os comentaba del «Il Sole 24 Ore». Gracias a las ventas realizadas en el mercado estadounidense, solo Luxottica fue capaz de frenar el golpe, logrando una facturación de 7.600 millones de euros, un aumento del 6% en 2014 a tipos de cambio constantes.

 

«El sector manufacturero ha estado esencialmente estructurado durante los últimos 30 años en torno a las licencias. Hoy en día, hay un enorme interrogante sobre la perennidad de este modelo de negocio «, dijo Andrea Tessitore, CEO y co-fundador de Italia Independent. «En los últimos meses, hay una desaceleración de las marcas de lujo y el mercado es cada vez más competitivo». Según los datos de la consultora GFK, las gafas de marca de lujo (aquellas cuyo precio de venta es superior a 190 euros) representan menos del 10% del mercado europeo. Convencidos de que el mercado está cambiando, los fundadores de Italia Independiente han decidido apostar por el crecimiento de «marcas blancas» (monturas y gafas de sol sin marca), cuyas ventas si que han crecieron durante estos últimos meses, un 35% en valor en 2014.

 

¿Qué pasa con Safilo?

 

El objetivo que se ha marcado la dirección de Italia Independent, es la de crear una «alternativa a Ray-Ban» (filial de Luxottica), con el lanzamiento de sus nuevas monturas Eyeye (que se venden entre los 70 y 99 euros), una estrategia que coincide en el timming con el auge de los interrogantes que se ciernen sobre el futuro del número dos del sector, Safilo. Según un informe de Exane, citado por «La Repubblica», seis años después de su rescate por parte del fondo de inversión HAL, Safilo estaría en el punto de mira de la francesa Essilor.

 

«Sabemos que el dossier Safilo circula entre los bancos de inversión, no es nuevo», según un observador. El interés del grupo francés se vería facilitado si tenemos en cuenta que Essilor ya está vinculado a Safilo por un acuerdo de licencia en el sector de las lentes polarizadas desde mayo de 2013.

 

La disposición de HAL de desprenderse de Safilo, no es el solo interrogante sobre el futuro de la empresa italiana, Safilo también se ve impactado de forma negativa por la confirmación del final de su contrato de licencia con Gucci a finales de diciembre de 2016, y los de Alexander McQueen, Bottega Veneta y San Lorenzo en junio de 2015. Por tanto, no cabe duda que en esas circunstancias el fabricante italiano se haya convertido en una “presa fácil” si alguien esta dispuesto a poner el dinero y correr con el riesgo de hacerse con una empresa en plena desaceleración, y sobre la que pesan multitud de interrogantes su futuro.

 

Rumore, rumore, ya veremos.

 

Por cierto, que opináis sobre la posibilidad de que Essilor comprase Safilo, es una hipótesis y a lo mejor no se produce, pero merece la pena sopesarlo. Os recuerdo que los italianos tienen un buen montón de tiendas de óptica propias, así que los franceses no solo los comprarían por las gafas.

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