DMAE en ruta hacia nuevos tratamientos

Degeneracion macular_retina

Degeneracion macular, rejilla Ashler, lineas torcidas

Hoy lo que os traigo es un artículo de la Doctora Nathalie Szapiro-Manoukian que aparecía hace unas semanas en el periódico francés Le Figaro y que explica algunas de las diferentes vías de investigación en las que se está trabajando para encontrar fármacos que permitan combatir esta enfermedad degenerativa de la retina ligada a la edad.

Primera causa de deficiencia visual en personas de edad avanzada, la degeneración, macular relacionada con la edad (DMAE) afecta a más de un millón de franceses. Y esta cifra se duplicará para el año 2030. Esta enfermedad degenerativa, produce una inflación del área central de la retina – la fóvea – en personas mayores de 60 años. Dado que la inflamación es producida por diferentes tipos de moléculas, cada una de ellas representa un posible objetivo para futuros tratamientos.

Dos evoluciones de la enfermedad son posibles.

La primera conduce a la lenta destrucción de células de la retina y a la perdida de la visión central (forma seca de la enfermedad, la más común).

Y la segunda se debe a la proliferación anárquica de nuevos vasos sanguíneos (forma húmeda), a causa de la producción de factores de crecimiento (VEGF). Cuando estos nuevos vasos sanguíneos crecen delante de la mácula, la pérdida de la visión central puede ser rápida. El problema es que la DMAE es “silenciosa”, pasa mucho tiempo hasta que los signos típicos de la enfermedad aparecen – las líneas rectas aparecen onduladas – y esto significa que desgraciadamente es tarde, ya que los nuevos vasos sanguíneos ya han ganado terreno.

«Es recomendable ver a su oftalmólogo a partir de los cincuenta años para realizar un examen de fondo de ojo”, recomiendan el profesor Eric Souied (Jefe del Departamento de Oftalmología, CHI Créteil) y el Dr. Lawrence Benzacken (Jefe del Departamento de Oftalmología, CHU de Aulnay-sous-Bois). “En caso de que se detecten signos de problemas a nivel de la mácula, el examen de fondo de ojo se complementa con una angiografía para detectar posibles nuevos vasos sanguíneos y, sobre todo con una tomografía de coherencia óptica (OCT).Este examen, que permite ver todas las capas de la retina, puede detectar las lesiones iniciales. Lo que nos permite comenzar a tratar al paciente mucho antes de que la visión se vea afectada”.

Los tratamientos actuales (anti-VEGF) inhiben la secreción de los famosos factores de crecimiento y, por tanto, la proliferación de nuevos vasos sanguíneos. Son muy eficaces, siempre que actúen antes de que se produzca la muerte de las células retinianas. Pese a ser en cierto modo revolucionarios, los anti-VEGF tienen dos inconvenientes. En primer lugar, deben ser inyectados dentro del ojo con el riesgo, poco frecuente, de provocar una grave infección. Y, en segundo lugar, son muy caros (unos 1 290€  la inyección de Lucentis, que es la molécula de referencia) y el tratamiento implica varias inyecciones por año.

Reducir los costes sin perder eficacia

La tendencia actual es intensificar los controles – uno al mes – con el objetivo de no inyectar el producto nada más que cuando sea necesario. Este nuevo protocolo ya ha comenzado a reducir el número total de inyecciones efectuadas manteniendo una excelente eficacia del tratamiento. Además, a petición del Ministerio de Salud Francés y de la Afssaps (Agencia Francesa de Seguridad para los Productos Sanitarios), el equipo del profesor Souied participa en un estudio que compara la eficacia de Avastin a la de Lucentis. Normalmente, Avastin es un tratamiento contra el cáncer de colon, pero resulta que también da buenos resultados en  los casos de DMAE: los médicos se dieron cuenta de ello cuando trataban con este medicamento a pacientes que sufrían ambas enfermedades. La gran ventaja seria su precio, alrededor de 30 € la inyección. El medicamento no ha recibido aun la autorización para su lanzamiento al mercado, razón por la que se realiza este estudio y cuyos resultados se esperan para dentro de tres años.

El reto ahora es encontrar otros medicamentos capaces de intervenir a otros niveles y que sean más fáciles de administrar. Casi una docena de nuevas moléculas están incluidas en diferentes estudios que están llevándose a cabo actualmente. A partir del año 2015, deberían empezar a llegar nuevos medicamentos, de forma inyectable en primer lugar, y después probablemente en forma de colirio o de implante ocular capaz de segregar gradualmente la dosis del principio activo. Estos medicamentos podrán asociase con los anti-VEGF ya existentes y, así multiplicar su eficacia. «También hemos encontrado marcadores genéticos predictivos de la gravedad de la enfermedad. A corto plazo, vamos a ser capaces de predecir qué pacientes tendrán una buena o mala respuesta al tratamiento y adaptarlo en consecuencia «, dice el profesor Souied.

Desgraciadamente queda la forma seca de la enfermedad, para la cual todavía no existe ningún tratamiento. En este caso, hay otras moléculas que también están siendo evaluadas, con el objetivo de evitar la muerte prematura de las células de la retina, se trata de una vía de investigación prometedora, que podría permitir el desarrollo de fármacos para esta variante de la DMAE dentro de diez años.

1 Comentario

  1. estuve leyendo sobre la macula,yo fui operada de agujeros en la macula de mi ojo izquierdo,despues de 3 meses me diagnostico mi oftalmologo una catarata,aduciendo algo asi,que se rego algo de la misma operacion,me operaron de la catarata,pero desde alli estoy sufriendo,me duele el ojo,y siento un cuerpo extraño adentro del ojo,ahora me quieren inyectar (avantis)que me sugieren por favor aconsegenme……yo recibo una pagina por internet de medisite….ayer recibi un informe completo que hablan sobre la macula…el dr. ERIC SOUIED…ME GUSTO MUCHO EL ARTICULO..YA TENGO 2 AÑOS DE OPERADA.

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